sábado, octubre 15, 2005

Vive en mis manos,
Como un recordatorio,
Como una señal,
Está ahí arrugada,
a veces sucia,
cada día más maltratada.
La veo ahí,
Tan sola, tan delicada,
pero a la vez tan imponente.
Le temo a veces,
Le temo porque siento que me observa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario