martes, abril 04, 2006

Día 49

Mis ojos se abrieron dolorosos, igual que mi estómago vacío, hambre y sueño. Me moví lentamente de la cama, girando mi cuerpo hacia la izquierda, sentado con los ojos cerrados, con el puño derecho quitándome las lagañas del ojo que más cerca le quedaba, mi cabeza inclinada hacia el lado izquierdo, apoyada sobre mi brazo que se estiraba. Bostecé con la boca cerrada; con mis pies buscaba mis chanctuflas [o sea, chanclas, mezcladas con pantuflas, extraño las de Sponge Bob].

Caminé al baño, entré y me vi en el espejo: “Good mornig sunshine” – pensé con tono sarcástico, en un ratito mi mente hizo las siguientes conexiones.
Good Mornig Sunshine: una película de 1980, que no he visto
Sunshine: “You are my sunshine, my only sunshine” dice un pedazo de una canción de Bright Eyes que se llama “The Calendar Hung Itself”, también en esa canción hay un pedazo que dice: “You make me happy when the skies are gray”.
Skies gray: o sky gray, en una canción de CocoRosie dicen mucho: “I once fell in love with you, just because the sky turned from gray into blue”, se llama Good Friday la rola.
Friday: viernes, saldré de vacaciones, una semanota, sin planes por el momento, bueno, de hecho, el jueves salgo de vacaciones, porque los viernes no voy a la escuela.
Escuela: “voy a llegar tarde”… “Ah, no, hoy entró a las 12:00”… “entonces, ¿Por qué me desperté temprano?”… “Por hambre… ¡desayuno wey!”… “¡Oh!, pues, si, claro, pero, ¿Qué estoy haciendo en el baño?”… “La costumbre de orinar”… “es verdad”… sssssshhhh.

Jale los pantalones del día anterior, los había aventado sobre una silla, metí mis pies en los tenis. Tengo ya muchos años sin amarrarme las agujetas [bueno, solo cuando uso los Convers, que es rarísimo, por la misma flojera].

Salí de la residencia al mismo tiempo que Toño se iba a clase, en el camino al comedor vimos a una gata, que en varias ocasiones nos decía: “miiaawwww”, pero en un tono agresivo, desde el techo de una de las residencias. Supimos hoy que es una gata, porque le vimos la panza, está embarazada, supongo que por eso su mal humor, de seguro tenía antojitos la pobre. Nos la topamos de frente, nos vio un momento y se dio la vuelta. Los gatos se creen muy fufurufos.

Al parecer yo fui el último en recibir desayuno, no estaba muy seguro, pero aparentemente terminan a las 9:00. ¡Ah!, por cierto, ya encontré el reloj en donde desayuno, lo que sucede es que esta cerca de un refrigerador, pero en el suelo, como que se cayó y nadie fue para recogerlo.

Regresé al cuarto a leer, ya voy en el capítulo 53, yei, la verdad es que soy lentísimo para leer, tardé como MIL días en terminar de leer el Lobo Estepario, el primer libro que terminé en mi vida. Debería de haber más libros narrados en cd’s, para escucharlos mejor, con musiquita de fondo. Así es, como lo imaginan, cuando leo también estoy escuchando música.

Como a las 10 y algo llegó la doña de la limpieza, me da vergüenza estar dentro del cuarto mientras ella limpia, pero tampoco quiero que sepa que me da vergüenza y creo que si me salgo o hago un movimiento en falso lo va a oler. “las mujeres huelen el miedo”, no sé dónde escuché eso, pero lo creo fervientemente.

Entra, echa el trapeador por aquí y por allá, cambia las bolsas de los botes de basura, limpia el lavamanos y listo. Sale tan rápido como sus piernas se lo permiten, esta vez, no sin antes comentar que al parecer hay hormigas en el baño, dice que vio tierrita, de esa que sale de los agujeros, que pidiera en las oficinas una especie de azúcar que les ponen. Mientras no me piquen, creo que podemos vivir en armonía.

Se fue y me dormí con el olor a pino y el libro en la mano izquierda, que terminó por precipitarse hasta el suelo aún húmedo.

Fui a mi clase de digitales a medio día, todo normal, entendí 60% de la clase, eso es lo habitual. Regresé a la residencia, otra vez a dormir, hoy fue un día de sueño.

Como a las 16:00 desperté por hambre, ya tengo que ir a comprar mandado otra vez, todo se me acaba de volón pimpón es un muñeco muy guapo y de cartón, se lava sus manitas con agua y con jabón, se desenreda el pelo con un peine de marfil y si se da estirones no llora ni hace así ♪ [aquí es donde pones tus manos en los ojos tallándolos]

Me preparé un sándwichote con lo que encontré, me quedaban 2 rebanadas de bimbo sin orillas, suficiente queso Philadelphia, que de plano ha pasado a ser el sustituto perfecto para la mayonesa. También le puse como 3 rebanadas de queso y los últimos 4 jamoncitos que me quedaban. Estuvo bueno, pero no me llené, me tuve que tomar como 6 vasos de agua.

“- ¿Te llenaste?
- Con agua”
Eran las frases importantes de una anécdota que mi madre me contaba cuando yo era pequeño, trataba de un señor que vivía por el rancho donde mi madre nació, el caso es que este señor siempre que comía, comía mucho, pero a final de cuentas, cuando le preguntaban que si se había llenado, siempre contestaba que con agua, dando a entender que le había hecho falta comida. Bueno, mi madre contaba mejor la historia, pero creo que se entiende la idea.

A las 17:00, laboratorio de digitales, ya nos sentenció el profesor con lo del proyecto, no estoy tan perdido, pero si me agobia tanto trabajo que tendré que realizar solo, pero bueno, mantengo mi actitud positiva.

De noche, los brasileños me invitaron a ver el chútale, pero, me fui a cenar. Lili me comentó que van a cerrar del jueves al domingo de semana santa.
- Pero vamos a dejar bolsas con la comida de los 4 días – me dijo, en su tono tan peculiar.
Le pregunté si iba a salir o algo. Me dijo que no estaba segura de si haría algo con su novio y su suegra. Al momento me sorprendió que dijera “novio”, yo tenía la idea de que ya estaría casada y con uno o dos querubines en su haber. Pero lo digerí fácil, igual que la cena: berenjenas rellenas de carne molida, filete de pez con cebollitas asadas y patatas, mi ensaladita con lechuga, zanahoria, elotitos, betabeles, pimiento y cebolla [como que aquí la cebolla sabe más fuerte]; botellita de agua y panecito.

Toño recibió un paquete de Tijuana, con una postal, tortillas hechas por su abuelita [estaban buenas], tortillas de maíz, de esas empaquetadas, galletas príncipe y su lapicero favorito creo. Yo también quiero un paquete.

Estuve viendo un rato la tele con todos, luego al cuarto a chismear, bañarme, lavarme los dientes y dormir. Mañana: la aventura de la lavandería.

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