No se me ha olvidado tu rostro, ni tus gestos, ni tu piel.
No se me ha olvidado lo que paso, ni lo que nunca sucedió.
No se me ha olvidado lo que sentí, ni lo que dije.
No he olvidado todo eso, porque a veces, en días como éste,
Tengo unas ganas tremendas de sentirme triste.
Si, a pesar de ser feliz.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario